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En Pascua, el Papa pide que se perdone deuda a países pobres

Sonidosuavefm
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El papa Francisco instó este domingo, en su mensaje de Pascua, a reducir o anular la deuda de los países más pobres y exhortó a instaurar un “alto el fuego global e inmediato” para hacer frente a la pandemia del coronavirus, que ha dejado más de 1,8 millones de contagiados y al menos 113.948 muertos en todo el planeta.

Desde el interior de una vacía basílica de San Pedro, y no asomado al balcón de la logia central, como es habitual, ya que la plaza está cerrada por las medidas de emergencia, el sumo pontífice dedicó su mensaje a todos aquellos que se están viendo afectados por la pandemia del coronavirus:

Los enfermos, los que han fallecido y las familias que lloran por la muerte de sus seres queridos, y que en algunos casos ni siquiera han podido darles el último adiós

El jerarca de la Iglesia católica señaló que “este no es el tiempo de la indiferencia, porque el mundo entero está sufriendo y tiene que estar unido”. Además, pidió “el contagio de la esperanza”, en un planeta “abrumado por la pandemia, que somete a nuestra gran familia humana a una dura prueba”.

Asimismo, el Papa propuso que “se relajen” las sanciones internacionales de los países afectados “y se afronten –por parte de todos los países– las grandes necesidades del momento, reduciendo, o incluso condonando, la deuda que pesa en los presupuestos de aquellos más pobres”.

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El sumo pontífice también reclamó un “alto el fuego global e inmediato en todos los rincones del mundo”.

“No es este el momento para seguir fabricando y vendiendo armas, gastando elevadas sumas de dinero que podrían usarse para cuidar personas y salvar vidas”, afirmó Jorge Bergoglio en un mensaje dirigido a los 1.300 millones de católicos y transmitido en directo.

El Papa habló de Yemen y Siria, pero también de Irak, Líbano, del conflicto israelo-palestino, el del este de Ucrania y de “los ataques terroristas perpetrados contra tantas personas inocentes” en África, así como el drama de los migrantes y de la situación humanitaria en el norte de Mozambique. También pidió una solución “práctica e inmediata” para que la ayuda internacional llegue a los venezolanos.

Asimismo, el pontífice lanzó un mensaje específico a Europa, para que resurja “gracias a un auténtico espíritu de solidaridad que le permitió superar las rivalidades del pasado”, en particular después de la Segunda Guerra Mundial.

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Frente a la pandemia que afecta duramente a países como Italia, España y Francia, pidió “soluciones innovadoras” y dejar atrás el “egoísmo”.

“Que estos hermanos y hermanas más débiles, que habitan en las ciudades y periferias de cada rincón del mundo, no se sientan solos”, dijo también el Papa Francisco, que mencionó especialmente “a los ancianos y a las personas que están solas”, así como a los médicos, las enfermas, los militares y todos los que trabajan en centros sanitarios o están en cuarteles y prisiones.

Un salario universal

Por otro lado, en una carta enviada a los movimientos y organizaciones populares, el sumo pontífice propuso un salario universal para los trabajadores más humildes y sin derechos.

“Los males que aquejan a todos, a ustedes los golpean doblemente”, denunció el Papa Francisco en la carta.

Y explicó que las dificultades del confinamiento son mayores “cuando la vivienda es precaria” o se “carece de un techo”, cuando se vive “el día a día sin ningún tipo de garantías legales que los proteja”, como sufren los trabajadores y las trabajadores “independientes o de la economía popular”.

El Papa mencionó a “los vendedores ambulantes, los recicladores, los pequeños agricultores, los constructores, los costureros y los que realizan distintas tareas de cuidado”, que “no tienen un salario estable para resistir este momento”.

Ante esta realidad, el papa Francisco considera que es “tiempo de pensar en un salario universal” que dignifique las “nobles e insustituibles tareas que realizan” y haga realidad “esa consigna tan humana y tan cristiana: ningún trabajador sin derechos”.

Efe y AFP

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