«A la fecha, no existe ningún escenario que requiera una movilización», afirmó Putin al responder a una pregunta sobre ese tema, durante el Foro Económico Oriental, en Vladivostok, en el extremo oriente ruso.
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En julio, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que contaba con «informaciones claras» de sus servicios de inteligencia, según las cuales Rusia estaría preparando «una nueva oleada de movilización».
«Es un ataque informativo por parte del enemigo en vísperas de las elecciones a la Duma [la cámara baja del Parlamento ruso], un intento de influir en su resultado», afirmó Putin, aludiendo a los comicios parlamentarios, previstos del 18 al 20 de septiembre.
Vladimir Putin. Foto:EFE / EL TIEMPO / IA
Asimismo, el dirigente ruso advirtió que las «amenazas de ataques» por parte de Ucrania contra la aviación civil obstaculizan unas posibles negociaciones de paz entre ambos bandos en conflicto.
«Esto obstaculiza, sin lugar a dudas, la posibilidad de celebrar unas negociaciones de paz a dos bandas», dijo durante el plenario del Foro Económico Oriental en la ciudad de Vladivostok, capital del Lejano Oriente ruso.
Putin añadió que «las amenazas de ataques contra aviones civiles son, por supuesto, una manifestación de terrorismo de Estado«.
El martes ya había asegurado que «con los terroristas no se negocia» y que, en caso de que se produzcan dichas provocaciones, Moscú responderá.
Al mismo tiempo, aseguró hoy que aún existen opciones de negociaciones pacíficas y constructivas, y agradeció a los países que insisten en un arreglo político al conflicto, como Estados Unidos y China.
«Con todo, al fin y al cabo, el problema deben solventarlo, antes que nada, los países implicados en el conflicto (…) En primer lugar, son Rusia y Ucrania los que deben llegar a un acuerdo«, señaló.
De hecho, admitió que, pese a todas las tensiones acumuladas, los servicios de inteligencia rusos y ucranianos aún mantienen contactos.
Ataques de Rusia a Ucrania. Foto:EFE
«A la vista de las declaraciones que hemos escuchado últimamente de los altos cargos ucranianos, me resulta complicado decir qué tan dispuestos están a un acuerdo de paz«, señaló.
Moscú puso en marcha una «movilización parcial» de unos 300.000 reservistas en septiembre de 2022 para hacer frente a las contraofensivas ucranianas, tras haber lanzado su ofensiva a gran escala en Ucrania en febrero de ese año.
La medida empujó a multitud de rusos a marcharse al extranjero y, desde entonces, las autoridades han evitado tomar medidas similares, pese a las importantes pérdidas registradas en el frente.
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El Ejército ruso ofrece sueldos atractivos y ventajas fiscales y, según Putin, no tiene problemas para reclutar gente.
En 2025, las Fuerzas Armadas firmaron 422.000 contratos «de servicio militar», según el secretario adjunto del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev, o sea, un 6% menos que en 2024.
Rusia. Foto:
El Instituto para los Estudios de la Guerra (ISW), un centro de pensamiento radicado en Estados Unidos, consideró en julio que Rusia parecía estar «preparando el terreno para una eventual movilización».
El avance de las fuerzas rusas se frenó este año, al precio de numerosas pérdidas.
Moscú ocupa actualmente un poco más del 19% de Ucrania, un 7% del cual ya controlaba antes de 2022, incluyendo la península de Crimea, anexada en 2014, y áreas de la cuenca industrial del Donbás, en manos de los separatistas prorrusos.
Ataques de Rusia a Ucrania. Foto:EFE
Entretanto, Dinamarca acusó a Moscú de estar preparando «activamente» acciones de sabotaje contra su país y, en particular, contra su industria de defensa.
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El jefe de contraespionaje danés, Emil Graesholm, afirmó que los servicios de seguridad rusos intentan reclutar «daneses completamente normales». Estas misiones pueden consistir, por ejemplo, en tomar fotos, examinar e informar sobre las condiciones de acceso y de seguridad alrededor de una instalación.
«Mencionamos los métodos, porque no es necesario que se parezcan a los de una película de espías», subrayó en declaraciones al diario danés Berlingske.
