Nayib Bukele parte como el gran favorito para ganar las elecciones presidenciales en El Salvador. Salvo una sorpresa de última hora, algo muy poco probable, Bukele se convertirá en el primer mandatario en la historia reciente del país centroamericano en ser reelecto. Y es que a pesar de que la Constitución lo prohíbe y solo permite un único mandato de cinco años, la Corte Suprema de Justicia emitió un cuestionado fallo en noviembre de 2023 que avaló su candidatura.
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Ya con el camino despejado, el joven presidente, de 42 años, solo necesitó 90 días para organizar su campaña de reelección. El viento lo tiene a su favor, pues nueve de cada diez salvadoreños aprueban su gestión, de acuerdo con el Latinobarómetro de 2023, un estudio que lo posicionó como el mandatario más popular de América Latina por su guerra contra las pandillas.
Esa aceptación se ve reflejada en las encuestas, las cuales le dan un holgado margen de victoria hoy en primera vuelta con el 70,9 por ciento de los sufragios, según el sondeo de la Universidad Francisco Gavidia.
Sus contrincantes, mientras tanto, han realizado una campaña discreta, en comparación con otras elecciones. El segundo en las encuestas, con un 2,9 por ciento de la intención de voto, es Manuel Flores, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), de izquierda. Después se ubica Joel Sánchez (2,7), del partido Arena, de derecha. En la lista hay otros tres candidatos, pero entre los tres no suman el 3 por ciento.
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Con este panorama todo apunta a que Bukele gobernará el país centroamericano hasta 2029, periodo en el que promete seguir luchando contra las pandillas y mantener las cifras de violencia en un solo dígito.
“Gran parte de su popularidad se debe a su estrategia de seguridad y los resultados tangibles. Mucho de esto lo ha logrado como resultado de su control en la Asamblea Legislativa y en el aparato judicial (…). Bukele ha logrado lo que muchos gobiernos de la región no han podido: tener un nivel sostenido de popularidad y a la vez enfrentar la inseguridad”, le explica a este diario Valeria Vásquez, analista sénior de Control Risks para Centroamérica.
El Salvador va a las urnas “en un contexto de graves violaciones a derechos humanos y un profundo deterioro del estado de derecho”, dijo la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Wola) al respecto.
En vivo: así avanzan las Elecciones 2024 en El Salvador
Minuto a minuto
Observadores internacionales destacan «histórica participación»
La delegación de observadores de la Organización de los Estados Americanos (OEA), compuesta por 95 personas, brindó sus primeras observaciones sobre la jornada electoral de este 4 de febrero, en la que se eligen presidente de la República y diputados de la Asamblea Legislativa.
Destacaron la alta cifra de votos de salvadoreños en el exterior.
Comienza la votación
El Salvador comenzó a votar este domingo. Los centros de votación abrieron a las 7 hora localy cerrarán diez horas después en una jornada en la que 6,2 millones de electores están llamados a sufragar, anunció el Tribunal Supremo Electoral (TSJ).
Bukele se encamina a la reelección con una abrumadora popularidad, pero acusado de abusos en su “guerra” antipandillas, autoritarismo y maniobras ilegales para mantenerse en el poder.
Luis Parada es el primer candidato presidencial en votar y por internet
El candidato presidencial del partido de oposición Nuestro Tiempo (NT, liberal y progresista), Luis Parada, fue el primero de los aspirantes en votar en las elecciones de El Salvador a través de internet, habilitado desde el pasado 6 de enero.
Parada, residente en el extranjero y cuarto en la intención de voto con el 2,5 %, de acuerdo con los sondeos, dijo este domingo en una entrevista en medio local que votó el pasado jueves.
Partidos opositores denuncian “anomalías”
Los partidos opositores Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda) y la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) denunciaron una “serie de anomalías” en el proceso electoral que se celebra este domingo en El Salvador.
El presidente de Arena, Carlos Saade, denunció en un vídeo difundido en la red social X que las juntas rectoras de votos fueron instaladas “únicamente con personal de Nuevas Ideas”, el partido oficialista.
¿Partido único?
Además de la elección de presidente y vicepresidente, los 5,5 millones de salvadoreños convocados también elegirán un nuevo Parlamento, donde el partido de Bukele, Nuevas Ideas, aspira a volver a conseguir mayorías. Los sondeos hablan de la conquista de 57 escaños de un total de 60, prácticamente un esquema de partido único.
Luego de sus gestiones como alcalde en Nuevo Cuscatlán (2012-2015) y en San Salvador (2015-2018), Bukele tenía claro su camino para llegar a la presidencia y afianzar su popularidad. En 2019, con apenas 37 años, se convirtió en el mandatario más joven en la historia de ese país con el 53 por ciento de los votos en primera vuelta.
Con un estilo que lo asemeja más a un director ejecutivo de una compañía en Silicon Valley que a un político tradicional, Bukele apeló al hartazgo de los salvadoreños aquejados por la violencia de las maras que arrastra el país desde la década de los 90. La politóloga salvadoreña Claudia Suárez, de la Red Centroamericana de Politólogas, analiza que el mandatario logró atraer nuevos votantes tras conectarse con un público más joven haciendo campaña a través de redes sociales, lo que le sirvió para mover las masas.

Presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
Archivo Particular
Sin embargo, entre 2019 y 2020, Bukele gobernó sin las mayorías en el Congreso, lo que limitó en cierta medida muchos de sus proyectos. Por esto, en febrero de 2020 el mandatario entró escoltado por militares al hemiciclo del Legislativo para pedirles a los diputados que le aprobaran un préstamo de 109 millones de dólares para financiar su plan contra las pandillas, algo que antes le habían negado.
Aunque no hubo quórum para esa votación y solo hizo una breve oración, fue un acto de quiebre con la institucionalidad. El episodio le valió el rechazo de la ONU, Estados Unidos, la Unión Europea, la Organización de Estados Americanos (OEA) y ONG’s, las cuales llamaron a respetar la separación de poderes. Sin embargo, afuera de la sede del legislativo, unos 5.000 salvadoreños lo acompañaron en su puesta en escena.
Ese respaldo se vio reflejado en las Legislativas de 2021, cuando el partido Nuevas Ideas logró la mayoría calificada para aprobar normas sin oposición. Desde entonces, Bukele consiguió que los diputados de su bancada le ayudaran a inclinar los poderes Legislativo y Judicial a su favor. El 1° de mayo de 2021, por ejemplo, la Asamblea destituyó a todos los integrantes de la Sala Constitucional de la Corte Suprema y al fiscal general, sus últimos obstáculos para gobernar sin oposición y tener vía libre para su reelección.
Como si se tratase de una fiesta, miles y miles de personas han salido con alegría a elegir democráticamente el nuevo presidente de El Salvador. Con seguridad y por lo que se ve y se escucha a las afueras de los puestos de votación, @nayibbukele será reelegido! #SufrenLosBandidos pic.twitter.com/2KgY1VL7Bd
— Jota Pe Hernández (@JotaPeHernandez) February 4, 2024

Según Bukele, las maras controlaban el 80 por ciento del territorio del país.
Inseguridad y economía
Después, en 2022, vino el fin de semana más sangriento en la historia de país. Entre el 25 y 27 de marzo de ese año, las maras asesinaron a 87 personas. Como respuesta, el Gobierno decretó un estado de excepción que hasta ahora se ha prorrogado en más de 20 ocasiones, permitiéndoles a las autoridades detener personas sin órdenes de arresto.
Esto ha llevado a que 75.000 personas hayan sido detenidas, lo que representa cerca del 1 por ciento de la población. Según cálculos de ONG’s, 7.000 de estos presos han sido declarados inocentes. La medida, además, ha sido acompañada con la construcción de megacárceles para someter a la población carcelaria a estrictos regímenes.
Lo cierto es que, en 2023, El Salvador cerró con una tasa de 2,4 homicidios por cada 100.000 habitantes, según la Policía Nacional, sumando ocho años seguidos de reducciones desde 2015, cuando la tasa fue de 103. Y aunque el Observatorio Universitario de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana de El Salvador critica el dato del año pasado porque no incluye muertes de pandilleros o enfrentamientos con la policía, los salvadoreños aseguran sentirse más seguros.
Cabe decir también que las tasas de homicidios empezaron a descender en El Salvador incluso antes de la llegada de Bukele. De acuerdo con Edwin Segura, periodista de La Prensa Gráfica, de El Salvador, entre 2015 a 2018 la tasa de homicidios se redujo a la mitad y, luego, a un tercio entre 2018 y 2021.
A esta reducción se le sumaría un pacto que habría hecho el gobierno por debajo de la mesa con las pandillas. Según un artículo de CNN, en 2021, el Departamento del Tesoro de EE. U. sancionó a dos funcionarios del gobierno Bukele por haber adelantado unas opacas negociaciones. El oficialismo ha rechazado reiteradamente estas versiones.
“La medida ha dado resultados, generando más confianza a la población. No obstante, hay familias que han sufrido la detención de un hijo y no han tenido el derecho a una audiencia. Como dicen: ‘han pagado justos por pecadores’”, dijo la politóloga Suárez.
Aunque la seguridad es el logro más destacable de los primeros cinco años de Bukele, de conseguir el segundo mandato tendrá por delante la economía como gran deuda.
Este asunto desplazó a la delincuencia como la principal preocupación de los salvadoreños. Un 32,8 por ciento de la población considera que la situación económica es el “principal problema”.
De hecho, El Salvador sigue siendo el que menos crece en Centroamérica y cuya pobreza monetaria pasó en 2019 del 22,8 por ciento de los hogares al 26,6, con un crecimiento de 3,8 puntos porcentuales.

Los prisioneros de la Mara Salvatrucha fueron mostrados a la prensa para demostrar que el gobierno no ha hecho ningún trato con ellos.
Efe, Rodrigo Sura
¿Efecto regional?
Ahora, analistas se preguntan qué efecto podría tener una nueva victoria de Bukele para América Latina, una región golpeada por la violencia criminal, y en quien ven un “modelo” a replicar. Para Christophe Ventura, director de Investigación del Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicos (IRIS), una reelección “reforzará” el modelo de “populismo autoritario” en una América Latina “que enfrenta una crisis multifactorial”, opinó para AFP.
Lo cierto es que el “efecto Bukele” ha ganado adeptos en Chile y Argentina, pasando por Perú, Ecuador –que enfrenta una feroz arremetida del narcotráfico–, Honduras o la otrora tranquila Costa Rica.
“En los próximos años sin duda seguiremos viendo cómo otros gobiernos de la región intentan replicar el modelo Bukele. Sin embargo, es poco probable que sea un éxito (al menos no en todos). El contexto y las condiciones de seguridad en El Salvador son diferentes a la del resto de los países. En El Salvador, la presencia del crimen organizado es comparativamente menor en relación con lo que se experimenta en lugares como Ecuador. Más bien, la problemática principal radica en la presencia de pandillas, lo que crea un escenario muy distinto”, puntualiza la analista Vásquez.
REDACCIÓN INTERNACIONAL
EL TIEMPO
