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La decisión fue tomada por la Corte de Apelaciones Penales de Texas, que concluyó que Mejía no tuvo responsabilidad en el caso. Tras el fallo, un juez anuló su condena por asesinato, lo que permitió su liberación después de más de dos décadas encarcelada.
Carmen Mejía. Foto:@MeredithonFOX7
Durante una audiencia judicial, la mujer habló sobre los años que pasó en prisión y la fe que, según dijo, la ayudó a resistir. «Yo creo en los ángeles y yo decía: ‘Dios me va a sacar de aquí un día'», afirmó.
¿Cómo sucedieron los hechos?
El caso se remonta al 28 de julio de 2003, cuando un bebé de 10 meses sufrió graves quemaduras mientras estaba bajo el cuidado de Mejía en su casa. Según la acusación presentada en ese momento por la fiscalía, el menor había sido sumergido intencionalmente en agua extremadamente caliente.
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Sin embargo, la mujer siempre sostuvo que lo ocurrido fue un accidente. Durante años defendió esa versión y mantuvo la esperanza de que algún día su caso sería revisado.
El proceso comenzó a cambiar cuando nuevas evaluaciones médicas y técnicas fueron incorporadas al expediente. Expertos concluyeron que las quemaduras del bebé podían ser compatibles con un accidente doméstico, relacionado con un calentador de agua que alcanzaba temperaturas extremadamente altas y que no tenía dispositivos de seguridad.
Carmen Mejía. Foto:@MeredithonFOX7
Además, la médica forense que originalmente clasificó la muerte del menor como homicidio revisó nuevamente el caso y cambió su dictamen, concluyendo que se trató de un accidente.
El expediente también reveló problemas con la investigación inicial, entre ellos la pérdida de evidencia clave, como grabaciones de entrevistas a los hijos de Mejía, que respaldaban la versión de que el incidente no fue intencional.
El caso fue retomado años después por el Innocence Project y por la Unidad de Integridad de Convicciones de la Fiscalía del condado de Travis, que revisaron las pruebas y solicitaron la anulación de la condena.
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Durante su tiempo en prisión, Mejía estuvo separada de sus cuatro hijos. Tras recuperar su libertad, expresó su deseo de reconstruir su vida y volver a reunirse con su familia después de más de dos décadas.
A pesar de la exoneración, su situación aún no está completamente resuelta. Las autoridades migratorias de Estados Unidos emitieron una orden para evaluar su estatus, lo que podría derivar en un proceso de detención o deportación.
Según informaron medios locales, durante la audiencia, el juez P. David Wahlberg firmó la exoneración visiblemente conmovido, incluso con lágrimas en los ojos, y reconoció que Mejía había sido víctima de una gran injusticia. Sin embargo, también advirtió que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) podría detenerla en las próximas 48 horas debido a su situación migratoria, ya que es una ciudadana hondureña que ha residido en Estados Unidos durante 30 años con un estatus temporal.
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Al recordar los años que pasó encarcelada, Mejía insistió en que nunca perdió la esperanza de demostrar su inocencia: «Yo decía: ‘Dios me va a sacar de aquí’”.
Carmen Mejia was exonerated after spending 20 years in prison for a crime she did not commit.
Now, ICE may pick her up because she lost her immigration status due to that wrongful conviction.
Carmen should not spend one more day wrongfully detained. pic.twitter.com/OJwxhFQbIc
— Congressman Greg Casar (@RepCasar) March 10, 2026
Daniela Gutiérrez Munar
REDACCIÓN ÚLTIMAS NOTICIAS
