La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, advirtió este viernes que la decisión del Gobierno de Estados Unidos de imponer aranceles a los países que vendan o suministren petróleo a Cuba podría “desencadenar una crisis humanitaria de gran alcance” en la isla, y anunció que su administración buscará “distintas alternativas” para apoyar al pueblo cubano sin poner en riesgo los intereses mexicanos.
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Durante su conferencia matutina desde la ciudad fronteriza de Tijuana, Sheinbaum aseguró que México actuará en consonancia con su “tradición histórica de solidaridad y respeto internacional”, y alertó que la medida anunciada por el presidente Donald Trump tendría un impacto directo sobre servicios esenciales en Cuba, como hospitales, alimentación y el sistema energético.
“México buscará distintas alternativas, evidentemente en la defensa también de México, obviamente, para ayudar de manera humanitaria al pueblo cubano que atraviesa un momento difícil”, afirmó la mandataria, al tiempo que subrayó que los aranceles podrían agravar la ya crítica situación social y económica de la isla.
La reacción de Sheinbaum se produjo un día después de que Trump firmó una orden ejecutiva que faculta a su Gobierno a imponer aranceles a los bienes procedentes de países que envíen petróleo a Cuba. En el documento, la Casa Blanca sostiene que este tipo de ayuda constituye una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos.
Envío de asistencia humanitaria a Cuba por parte de EE. UU. Foto:EFE
Ante este escenario, la presidenta mexicana pidió a la Secretaría de Relaciones Exteriores de ese país a entablar contacto inmediato con Washington para conocer con precisión los alcances del decreto y expresar la preocupación de México por sus consecuencias humanitarias. “Hay que impedir una crisis humanitaria para el pueblo cubano”, insistió.
Sheinbaum recordó además que Estados Unidos envía actualmente ayuda humanitaria a Cuba, en forma de alimentos e insumos, y señaló que México también mantendrá ese respaldo. Incluso planteó que sea el propio Gobierno estadounidense el que suministre petróleo a la isla para evitar que la escasez energética derive en un deterioro mayor de las condiciones de vida de la población.
“He pedido al secretario Juan Ramón de la Fuente que hable con el Departamento de Estado para conocer los alcances y hacerle saber al gobierno de los Estados Unidos lo que significaría una crisis humanitaria y, sobre todo, nuestra solidaridad siempre con el pueblo cubano”, añadió.
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La orden ejecutiva de Trump llega en un momento especialmente delicado para Cuba, país que atraviesa una situación límite debido a la falta de combustible, los apagones prolongados y una profunda crisis económica.
¿Quiénes proveen petróleo a Cuba?
El suministro de petróleo es uno de los temas más sensibles -y al mismo tiempo de los menos transparentes- de la economía cubana. El Gobierno de la isla mantiene bajo reserva los datos sobre la recepción de carburantes y los términos de sus acuerdos con países aliados, pese a que la importación de combustible es vital para, por ejemplo, sostener el sistema eléctrico y la actividad productiva.
A falta de cifras oficiales, cálculos independientes estiman que Cuba necesita alrededor de 110.000 barriles de petróleo diarios. De esa cantidad, poco más de 40.000 barriles provienen de pozos ubicados en la costa norte del país. El resto -unos 70.000 barriles diarios- debe ser importado, aunque la falta de divisas impide alcanzar ese volumen, lo que se traduce en apagones recurrentes y escasez de combustible.
El presidente y primer secretario de Cuba, Miguel Díaz-Canel. Foto:AFP
El impacto de una eventual interrupción del suministro sería severo. De acuerdo con un estudio del economista cubano Miguel Alejandro Hayes, una caída del 30 por ciento en la disponibilidad de combustible -equivalente al vacío dejado por Venezuela- podría provocar una contracción del 27 por ciento del producto interno bruto (PIB), un aumento del 60 por ciento en los precios de los alimentos, del 75 por ciento en los del transporte y una reducción del 30 por ciento en el consumo de los hogares.
En ese contexto, la advertencia de México apunta no solo a las implicaciones políticas de la decisión de Trump, sino también a sus efectos directos sobre la estabilidad social de Cuba, en un momento en el que la isla enfrenta una de las crisis más profundas de su historia reciente.
CAMILO A. CASTILLO — Subeditor Internacional — X: @camiloandres894
(*) Con información de EFE y AFP
